Será que la suerte de nuestros ex policías, hombre que le sirvieron a la patria, que se encuentran en su justo y merecido retiro, no es otra que la de morir literalmente de “hambre” como se dice popularmente. Será que hoy, luego de muchos años de haberle entregado y expuesto su vida. El pago de nuestro Estado y del Gobierno es el de desampararlos en su retiro y forzarlos a que vivan en la absoluta pobreza, con unos salarios, bonificaciones y emolumentos que dan pena y vergüenza humana? ¿ Eso es lo que se debe deducir hoy, después de ver a nuestros ex policías marchando y reclamando por sus justas reivindicaciones laborales?.
La Ley 4 de 1992 ordena una nivelación salarial de policías y militares, mandato que no se ha cumplido y que hoy por obra y gracia de ese incumplimiento tiene a nuestros ex policías y ex militares en una dura situación, sin que nadie se pronuncie sobre este doloroso tema. Resolver la situación salarial de policías y militares, ya que desde hace varios años no se hace una nivelación salarial, es lo que se debe hacer, es lo que debe liderar el actual Ministro de defensa, es lo que debe prever y solucionar, a fin de que no solamente se le reconozca lo justo a estos compatriotas que mucho dieron y siguen dando por la patria, sino para que se eviten las demandas laborales que hoy le están costando un mundo de “plata” al Estado Colombiano, sin que nadie se apersone y se vuelva doliente de estos hombres y mujeres y del propio Estado Colombiano. Con desigualdad laboral, social y salarial no puede haber prosperidad democrática nunca.
Muchas demandas cursan hoy contra el Estado por esa desidia administrativa, buena parte de estas demandas, se deben a que desde hace años no se realiza una actualización salarial a policías y militares. Por esta razón y porque ni nuestros ex policías ni ex militares merecen este trato y porque el Estado no aguanta más litigios innecesarios, de algo que debe hacerse, es que se requiere hacer la nivelación salarial y apropiar los recursos en el Presupuesto de 2012 para adelantar este espinoso y necesario tema.
Hoy, existen más de 12 mil fallos en contra del estado, que le han reconocido la condición debida a nuestros policías y nuestros soldados retirados, como si lo que pretendiera el Gobierno es que se acudiera a lo jurisdiccional, sin diseñar una estrategia para que esto no siga ocurriendo, demostrando la ineficiencia administrativa, social, laboral y publica.
Un Senador del Mira, expreso con claridad hace casi un año, en un debate en la Comisión Segunda del Senado que: “Colombia es tal vez el único país del mundo que no ofrece un salario mínimo legal vigente a sus Fuerzas Armadas; hoy en día la bonificación de los soldados, policías e infantes que prestan el servicio militar obligatorio no supera los 72 mil pesos, lo cual debe ser revisado. Así mismo, el incremento salarial para los miembros de la Fuerza Pública en el 2010 sólo fue del 2%, cifra inferior con respecto al aumento de los demás servidores públicos.
El gobierno sigue en deuda con quienes arriesgan sus vidas para garantizar la seguridad y el orden”, ese Colombiano Senador es el señor Manuel Virgüez, quién en esos trazos definió claramente la “bomba” de tiempo, social, presupuestal y económica que tiene el Estado hoy con nuestros hombres de la patria. Valiente País, valientes Gobiernos que hablaron y hablan de seguridad y de prosperidad democrática y dejan en el olvido a estos colombianos, que hacen que los demás colombianos podamos vivir y salir adelante en este País.
Pareciera que al estado le gustará relamerse las demandas, para eso crearon la Agencia Nacional de Defensa del Estado, que situación cruel a la que se obliga al personal retirado a demandar al Estado; que los abogados se queden con su buen porcentaje por demandar, algo que no debería ser siquiera demandable, en fin, cuando nuestros uniformados solo recibieron durante los años 1997, 1999, 2001, 2002 y 2004 un incremento salarial inferior al índice de inflación, los abogados hacen fiestas con nuestros tributos y el sueldo de los retirados; el Congreso se amilana, no hace control; el Gobierno se hace el “pendejo” y nuestros ex policías y ex militares, condenados a los “Cien años de Soledad” en el País que García Márquez describió magistralmente. S.O.S. por nuestros ex policías y ex militares, así no vale la pena morir por la Patria.
Comentarios (3)
RSS Comentarioscuando sera?
y el cti esta o no en régimen especial
comenario
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